La Televisión Digital Terrestre (TDT) en España se encuentra en plena transformación tecnológica. En marzo de 2025, el Gobierno aprobó un nuevo Plan Técnico Nacional de la Televisión Digital Terrestre mediante real decreto, que marca el inicio de la transición hacia el estándar de transmisión DVB-T2 con codificación HEVC (H.265). Este cambio permitirá ofrecer emisiones en Ultra Alta Definición (UHD/4K) y optimizar el uso del espectro radioeléctrico, en línea con lo que ya están haciendo otros países europeos.
Un despliegue por fases
El proceso se ha planificado en varias etapas para garantizar una transición ordenada:
Primera fase (2025): se adapta el multiplex estatal RGE-2 para transmitir en DVB-T2/HEVC. A partir de ese momento, convivirán emisiones en UHD con las actuales en HD, lo que obligará a los usuarios a resintonizar sus televisores. Esta fase incluirá cambios de frecuencia en algunos canales conocidos, como Clan o DKISS.
Segunda fase: una vez que al menos el 95 % de los receptores instalados en los hogares estén adaptados al nuevo estándar, la transición se extenderá al resto de multiplex (autonómicos, locales, etc.). El objetivo es que las emisiones en UHD estén disponibles de forma generalizada antes del año 2030.
Ventajas técnicas del DVB-T2
El salto tecnológico trae consigo beneficios significativos tanto para los usuarios como para los operadores de televisión:
Mayor eficiencia espectral: el nuevo estándar permite transmitir más información utilizando el mismo ancho de banda, lo que se traduce en más canales disponibles.
Calidad de imagen y sonido superior: gracias al códec HEVC y a la resolución UHD, la experiencia del espectador se acerca a la del cine en casa.
Flexibilidad para nuevos servicios: el estándar abre la puerta a contenidos en 4K, emisiones multicanal y posibles aplicaciones interactivas futuras.
¿Qué necesitan los usuarios para adaptarse?
La transición afectará de forma diferente según el equipamiento de cada hogar:
Televisores recientes: la mayoría de los modelos vendidos en España desde 2017 ya incorporan sintonizador DVB-T2 y son compatibles con emisiones en UHD, por lo que no requerirán cambios.
Dispositivos antiguos: los televisores o decodificadores que no soporten DVB-T2/HEVC deberán sustituirse o complementarse con un adaptador externo compatible.
Una oportunidad para la televisión en abierto
La migración al estándar DVB-T2 no solo responde a la necesidad de modernizar la infraestructura tecnológica, sino también a la de mantener la competitividad de la TDT frente a las plataformas de streaming. La incorporación de la Ultra Alta Definición a la televisión en abierto supone un paso adelante en la calidad del servicio, acercando al espectador contenidos más inmersivos y adaptados a los televisores actuales.
En definitiva, la transición hacia el DVB-T2 representa una evolución necesaria para garantizar el futuro de la TDT en España. Los próximos años serán clave para que hogares, fabricantes y operadores trabajen conjuntamente en la consolidación de una televisión más eficiente, moderna y preparada para la próxima década.